lunes, 12 de julio de 2010

El olor a podredumbre...

Hola a todos,

  Esta es la segunda entrega de la partida que estoy llevando con Dark Heresy, la primera entrada, para poder seguir el hilo y refrescarse la memoria (ya que fue hace bastante) la tenéis aquí. Vuelvo a recordar que es altamente recomendable que personas que estén jugando esta aventura, no lean esta entrada.

  En esta entrada se habla de dos sesiones de juego. La anterior sesión terminó saliendo el grupos de Acólitos con Aristarcus hacia el asentamiento de Desesperanza, lugar donde se encuentra la Catedral del Dios-Emperador que ha sido levantada por el Abad Misionero Orland Skae y que hay que consagrar en cuatro días. El viaje fue toda una sesión... y en el ocurrieron dos encuentros, uno preparado por la aventura, el otro no. La verdad es que fue intranscendente... básicamente una parte de la aventura que bien se puede pasar con dos tiradas pero, por cuestiones de variación de personas en el grupo, consideré necesario alargar esta sesión con esto. La siguiente sesión consistió en la llegada a Desesperanza y pasar un día. La llegada fue al atardecer del segundo día de viaje, el Hermano Severus estaba en la puerta y fue el Hermano Lamark el que hizo de portavoz del Abad, ya que no pudo recibirlos personalmente. Los acólitos no hicieron nada extraño, a parte de seguir a Aristarcus y al hermano Lamark hacia la Clota Llorona, la posada-taberna donde se hospedarán. El lugar es más un campamento de refugiados alrededor de una iglesia que un asentamiento estable. Los Acólitos esperaron al día siguiente, en el que se había dicho que tenían una reunión con el Abad, para interrogar al Abad. Fueron bastante laxos con sus preguntas... más bien pensaron que Aristarcus podría echárseles encima si decían algo que no fuera correcto. No fue así.

  La verdad es que no sacaron mucho en claro, a parte de algunos problemas, luces fantasmales y enfermedades de las reses que han ido ocurriendo, in crescendo, de un tiempo a aquí y que esa fue la razón por la que fueron llamados. Se les informó de cuatro desapariciones, de unas luces en un cerro al sur de Desesperanza y la muerte de unas vacas. Se centraron tanto en la colina como en las desapariciones. En un principio pasaron el inicio de la mañana escuchando y buscando pistas por el asentamiento... el más activo en este trabajo fue el menos indicado: Zankos, el nacido en el Vacío. La gente le evita y si no puede evitarle, se cierra en banda. Tras esto, fueron hacia la loma junto con el hermano Lamark. Allí encontraron restos de unos cadáveres... en realidad eran esqueletos vestidos. Los huesos estaban frescos, y sin rastro de herramientas para eliminar la carne de los huesos. Unos pocos cuervos andan por el lugar y en un momento determinado un ser como un perro grande, les ataca. La refriega se arregla rápidamente con una escopeta a menos de tres metros de distancia. Observan los restos que quedan y se dan cuenta que ese animal estaba ya muerto cuando les atacó. Zankos, Psíquico autorizado, notó la debilidad de la Realidad justo antes del ataque del ser. Poco más sacaron en claro.

  La vuelta Desesperanza se hizo rápida... a parte de algún traspiés al destrepar la loma.
  La investigación de las cuatro desapariciones lo dejaron para la tarde, después de comer... pero antes fueron al poblado Ashleen localizado en el interior de Desesperanza para ver si obtenían más información con referencia a Kos'ke y la Cantamuertes... datos que consiguieron gracias a Lamark y a haber escuchado algo por el campamento. Tras un 'pequeño' problema con los guardianes de la entrada y por la manipulación de las Fuerzas por parte de Zankos, asustaron a éstos y sacaron todo lo que pudieron: que la Cantamuertes es una mujer viuda muy importante y venerada y que Kos'ke es un Caudillo fuerte de la zona, que está siendo favorecido por el Abad pero que no está muy de acuerdo con la presencia de esa catedral en una zona considerada como 'maldita'.
Otros datos que obtuvieron gracias a un repentino flash que tuvo Callidon, conocieron que en ese mundo San Drusus, ascendiente lejano de Aristarcus, venció a una entidad malévola.
  Aquí terminó la segunda sesión.

  La tercera sesión fue rápida: terminaron de investigar las desapariciones... obteniendo los datos de quienes eran los desaparecidos y dónde fue... terminar ese día. Por la noche hubo un incidente no destacable y que terminó con un ayudante de los Acólitos retenido hasta que se aclarase por qué estaba por ahí y mentía.

  A la mañana siguiente vieron la entrada del Caudillo Kos'ke en el asentamiento junto con la Cantamuertes y un grupo de guerreros. Fueron invitados a los ritos iniciales para la consagración de la Catedral... ya que Aristarcus se encontraba mal y se disculpaba por su ausencia.
La sesión terminó con la incursión de la Voz de Seth dentro de Desesperanza matando a todo el que se encuentra allí. Recibieron la orden de defender al iglesia con la frase "La sangre es el Sacramento del Imperio".

  Estas tres sesiones se pueden resumir en: la primera alargada por la falta de gente para poder jugarla adecuadamente, la segunda se jugó bien y se adornó con más datos inventados por mi por la petición de los jugadores y la tercera fue corta por otras cuestiones. El tema es que según la aventura, el tiempo antes del tercer día debía ser de investigación y deambular por Desesperanza y tras unas tiradas de investigación y resultado... se miraría en una tabla y eso obtendrían. Yo prefiero jugarlo, prefiero que los jugadores interpreten en todo lo posible y después valorar la tirada. Con ello han obtenido bastante información... solo les falta encajarla adecuadamente. Los jugadores son así.

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