El estudio de Titus en la
biblioteca privada del Capitán y de los registros de la nave dio pie a toda una
serie de descubrimientos que dejó al Adepto tanto asombrado como inquieto. El
nombre de la nave viene dado porque la Familia de Capitanes contratados Diretin
ha tenido en posesión tres naves con el mismo nombre. Y de éstas sólo está
activa la tercera, ya que la primera fue destruida en una refriega con el Caos
y la segunda desaparecida en extrañas circunstancias en la zona conocida como
el Halo de Estrellas. A su vez la búsqueda de información del Culto a la Muerte
fue bastante satisfactorio ya que se consiguieron pruebas de su existencia en
la Redemption I como un culto activo y aceptado por la Santa Inquisición. El
culto no desapareció tras la destrucción de esta primera nave sino que fue
traspasado a la Redemption II, donde siguió con sus actividades. Los datos
empezaron a ser confusos y contradictorios y a no ser que se encontraron dos
diarios y unas memorias, Titus no pudo saber que en algún momento el culto
coqueteó demasiado con aspectos prohibidos. Esto obligó al Capitán de esta
nave, Toren, a actuar drásticamente contra el culto. El relato describía las
proezas para erradicar la mancha que se había formado. Una fecha trastocaba
toda la línea temporal de sucesos, ya que los localizaba en el Milenio 38, 3000
años antes de la actualidad. Por último intentó adquirir los planos de la nave
y consiguió una guía descriptiva de la misma.
En este mismo tiempo, Callidon y
Tybal, junto con la presencia del Adeptus Arbitres Calvino Dredd, realizaron el
interrogatorio del soldado explorador cedido para tal fin por parte del
Capitán. Sacaron la conclusión de que no tenía relación con los dos elementos
neutralizados mas que la estrictamente laboral. Les confirmó que entre ellos si
se conocían y que le pareció muy extraña la actuación y órdenes del Cabo… como
si el si que conociese adecuadamente la zona que estaban explorando y que fue
directo y sin dudas a la destrucción de esos papeles.
El interrogatorio, prácticamente
finalizado fue interrumpido por la información enviada por comunicador cifrado
y en acólito de que se había conseguido acceder a una zona tras la pared con el
psicosensor.
En dicha cubierta, Cubierta 7,
sección A, pasillo143, se encontraban Escarlata, Drack, un veterano de la GI,
Ignace, diez soldados de la fragata, dos técnicos y cinco exploradores, todos
pendientes de la orden de entrada a la nueva zona localizada tras una pared de
plastiacero de un metro de grosor. La orden llegó cuando Callidon y Tybal se
personaron. Los soldados desplegaron para asegurar la zona, Drack iba con ellos
y hacía de enlace y oficial. Una vez asegurada una estancia circular de 12
metros cuadrados, localizaron una plataforma móvil y una trampilla que daba a
una escalera vertical de mano. Los soldados y el veterano bajaron para realizar
la misma operación. A dicha expedición se unió Tybalt con sus capacidades
especiales activadas. Cuando el llegó abajo tras 200 metros de escalera, percibió
un rastro psíquico con firma del Inmaterium en esa nueva sala, rectangular de
12 metros cuadrados. Trató de aumentar tanto su radio de detección como su
defensa creando un arma psíquica, que consiguió, pero ya que el Empíreo está
cerca y además allí había algo disfórmico, esa acción tuvo su precio, la
estancia y la parte final de la escala empezó a llenarse de gotas de sangre ya
que las paredes sangraban y a la vez aparecieron unos espectros aullantes
rodeando al psíquico y lanzándose contra los presentes en la sala. Esto
acobardó en sobremanera a los soldados, los cuales dejaron sus posiciones y se
apartaron todo lo que pudieron de el.
Drack, inmune a dichos eventos, avanzó
unos metros por un pasillo hasta llegar a una puerta. Sin esperar orden alguna
la tocó. Notó un cosquilleo, un aumento de la adrenalina y una invitación
bestial a dejarse llevar por la rabia. Consiguió controlarse y se apartó de la
puerta. Cuando hubieron bajado todos los soldados y los acólitos, excepto
Ignace, que estaba empeñado en encontrar los controles de la plataforma
central, se organizaron para acceder a la estancia tras esa misteriosa puerta.
La presencia del Callidon, clérigo y siervo del Dios-Emperador dio tranquilidad
a los soldados, los cuales volvieron a responder a las órdenes. Antes de abrir
la puerta, lo sentidos expandidos de Tyvalt detectaron dos formas de vida
relativamente lejos… tras concentrarse y recordar otras señales como esa,
dedujo que eran dos servidores. Esto tuvo relevancia poco después. Callidon y
Tybalt atravesaron la puerta y se encontraron en una estancia grande, muy
grande y alta, con unas paredes decoradas desde el suelo hasta un metro de alto
con runas, símbolos y figuras obscenas que irradiaban, rabia, dolor y
descontrol y pintadas con un color marrón rojizo. La sala, de unos 216 metros cuadrados,
era diáfana y lo destacable, a parte de las inscripciones era la luz roja que
la inundaba, un coso de unos 8 metros de diámetro, en la parte del fondo, algo
parecido a un trono creado exclusivamente con cráneos y muchas manchas en el
suelo de sangre coagulada. El acceso a esta sala supuso un shock a los dos
acólitos y una invitación a la rabia y al frenesi que a duras penas consiguió
controlar Callidon y que dolorosamente controló Tybalt. El clérigo, cuando
consiguió centrarse pudo saber a quién estaba consagrada esa sala, y eso hizo
que tomase su martillo y lo descargase con furia sobre el trono de cráneos
mientras entonaba un ritual de purificación. Era al dios del Caos Khorne. Una
risa y un “por fin me han liberado” se oyó en toda la sala a la vez que la luz
rojiza desaparecía tras un fogonazo intenso.
En este momento los servidores se
movieron hacia la sala y los acólitos se replegaron a la zona de acceso,
avisaron del peligro y dieron orden a los soldados que evacuasen la zona, ya
que los valoraron más un riesgo que una ventaja. Tras esto, los acólitos se
apostaron de forma que pudieron cubrir con varias armas el acceso al pasillo.
Tras una tensa espera vieron aparecer dos servidores de combate con armamento
pesado y claros signos de corrupción. Fueron satisfactoriamente neutralizados tras 9 minimisiles de pistola Bolter y dos escopetazos. No hubo bajas en las filas
acólitas gracias a la lentitud de los servidores.
La eliminación de la amenaza y la
declaración por parte de Tybal de que la zona estaba libre de seres vivos,
agilizó la inspección, la cual dio como resultado el descubrimiento de una mesa de madera con cajones cerrados bajo
sistema electrónico de seguridad, de una biblioteca especializada en la
eliminación rápida de objetivos, de una armería nutrida de armas salidas todas
de la Guardia Imperial y de una pistola de fusión de un oficial y de un macabro
descubrimiento: treinta cuerpos destrozados con armas de cuerpo a cuerpo, todos
los torsos abiertos en canal y rostros desfigurados. La estancia estaba llena
de sangre coagulada o fresca, y restos de esos pobres desgraciados. Se podían
ver todo tipo de uniformes y monos de trabajo.
¿Qué había pasado ahí? ¿por qué
estaba ese templo en ese lugar?¿está directamente relacionado con el culto
negado por el capitán? ¿cómo llegaron esas armas y servidores ahí?

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada