domingo, 5 de febrero de 2012

Guerras Ofídeas, sesión 3




El estudio de Titus en la biblioteca privada del Capitán y de los registros de la nave dio pie a toda una serie de descubrimientos que dejó al Adepto tanto asombrado como inquieto. El nombre de la nave viene dado porque la Familia de Capitanes contratados Diretin ha tenido en posesión tres naves con el mismo nombre. Y de éstas sólo está activa la tercera, ya que la primera fue destruida en una refriega con el Caos y la segunda desaparecida en extrañas circunstancias en la zona conocida como el Halo de Estrellas. A su vez la búsqueda de información del Culto a la Muerte fue bastante satisfactorio ya que se consiguieron pruebas de su existencia en la Redemption I como un culto activo y aceptado por la Santa Inquisición. El culto no desapareció tras la destrucción de esta primera nave sino que fue traspasado a la Redemption II, donde siguió con sus actividades. Los datos empezaron a ser confusos y contradictorios y a no ser que se encontraron dos diarios y unas memorias, Titus no pudo saber que en algún momento el culto coqueteó demasiado con aspectos prohibidos. Esto obligó al Capitán de esta nave, Toren, a actuar drásticamente contra el culto. El relato describía las proezas para erradicar la mancha que se había formado. Una fecha trastocaba toda la línea temporal de sucesos, ya que los localizaba en el Milenio 38, 3000 años antes de la actualidad. Por último intentó adquirir los planos de la nave y consiguió una guía descriptiva de la misma.

  En este mismo tiempo, Callidon y Tybal, junto con la presencia del Adeptus Arbitres Calvino Dredd, realizaron el interrogatorio del soldado explorador cedido para tal fin por parte del Capitán. Sacaron la conclusión de que no tenía relación con los dos elementos neutralizados mas que la estrictamente laboral. Les confirmó que entre ellos si se conocían y que le pareció muy extraña la actuación y órdenes del Cabo… como si el si que conociese adecuadamente la zona que estaban explorando y que fue directo y sin dudas a la destrucción de esos papeles.

 El interrogatorio, prácticamente finalizado fue interrumpido por la información enviada por comunicador cifrado y en acólito de que se había conseguido acceder a una zona tras la pared con el psicosensor.

  En dicha cubierta, Cubierta 7, sección A, pasillo143, se encontraban Escarlata, Drack, un veterano de la GI, Ignace, diez soldados de la fragata, dos técnicos y cinco exploradores, todos pendientes de la orden de entrada a la nueva zona localizada tras una pared de plastiacero de un metro de grosor. La orden llegó cuando Callidon y Tybal se personaron. Los soldados desplegaron para asegurar la zona, Drack iba con ellos y hacía de enlace y oficial. Una vez asegurada una estancia circular de 12 metros cuadrados, localizaron una plataforma móvil y una trampilla que daba a una escalera vertical de mano. Los soldados y el veterano bajaron para realizar la misma operación. A dicha expedición se unió Tybalt con sus capacidades especiales activadas. Cuando el llegó abajo tras 200 metros de escalera, percibió un rastro psíquico con firma del Inmaterium en esa nueva sala, rectangular de 12 metros cuadrados. Trató de aumentar tanto su radio de detección como su defensa creando un arma psíquica, que consiguió, pero ya que el Empíreo está cerca y además allí había algo disfórmico, esa acción tuvo su precio, la estancia y la parte final de la escala empezó a llenarse de gotas de sangre ya que las paredes sangraban y a la vez aparecieron unos espectros aullantes rodeando al psíquico y lanzándose contra los presentes en la sala. Esto acobardó en sobremanera a los soldados, los cuales dejaron sus posiciones y se apartaron todo lo que pudieron de el.

  Drack, inmune a dichos eventos, avanzó unos metros por un pasillo hasta llegar a una puerta. Sin esperar orden alguna la tocó. Notó un cosquilleo, un aumento de la adrenalina y una invitación bestial a dejarse llevar por la rabia. Consiguió controlarse y se apartó de la puerta. Cuando hubieron bajado todos los soldados y los acólitos, excepto Ignace, que estaba empeñado en encontrar los controles de la plataforma central, se organizaron para acceder a la estancia tras esa misteriosa puerta. La presencia del Callidon, clérigo y siervo del Dios-Emperador dio tranquilidad a los soldados, los cuales volvieron a responder a las órdenes. Antes de abrir la puerta, lo sentidos expandidos de Tyvalt detectaron dos formas de vida relativamente lejos… tras concentrarse y recordar otras señales como esa, dedujo que eran dos servidores. Esto tuvo relevancia poco después. Callidon y Tybalt atravesaron la puerta y se encontraron en una estancia grande, muy grande y alta, con unas paredes decoradas desde el suelo hasta un metro de alto con runas, símbolos y figuras obscenas que irradiaban, rabia, dolor y descontrol y pintadas con un color marrón rojizo. La sala, de unos 216 metros cuadrados, era diáfana y lo destacable, a parte de las inscripciones era la luz roja que la inundaba, un coso de unos 8 metros de diámetro, en la parte del fondo, algo parecido a un trono creado exclusivamente con cráneos y muchas manchas en el suelo de sangre coagulada. El acceso a esta sala supuso un shock a los dos acólitos y una invitación a la rabia y al frenesi que a duras penas consiguió controlar Callidon y que dolorosamente controló Tybalt. El clérigo, cuando consiguió centrarse pudo saber a quién estaba consagrada esa sala, y eso hizo que tomase su martillo y lo descargase con furia sobre el trono de cráneos mientras entonaba un ritual de purificación. Era al dios del Caos Khorne. Una risa y un “por fin me han liberado” se oyó en toda la sala a la vez que la luz rojiza desaparecía tras un fogonazo intenso.

  En este momento los servidores se movieron hacia la sala y los acólitos se replegaron a la zona de acceso, avisaron del peligro y dieron orden a los soldados que evacuasen la zona, ya que los valoraron más un riesgo que una ventaja. Tras esto, los acólitos se apostaron de forma que pudieron cubrir con varias armas el acceso al pasillo. Tras una tensa espera vieron aparecer dos servidores de combate con armamento pesado y claros signos de corrupción. Fueron satisfactoriamente neutralizados tras 9 minimisiles de pistola Bolter y dos escopetazos. No hubo bajas en las filas acólitas gracias a la lentitud de los servidores.


  La eliminación de la amenaza y la declaración por parte de Tybal de que la zona estaba libre de seres vivos, agilizó la inspección, la cual dio como resultado el descubrimiento  de una mesa de madera con cajones cerrados bajo sistema electrónico de seguridad, de una biblioteca especializada en la eliminación rápida de objetivos, de una armería nutrida de armas salidas todas de la Guardia Imperial y de una pistola de fusión de un oficial y de un macabro descubrimiento: treinta cuerpos destrozados con armas de cuerpo a cuerpo, todos los torsos abiertos en canal y rostros desfigurados. La estancia estaba llena de sangre coagulada o fresca, y restos de esos pobres desgraciados. Se podían ver todo tipo de uniformes y monos de trabajo.

¿Qué había pasado ahí? ¿por qué estaba ese templo en ese lugar?¿está directamente relacionado con el culto negado por el capitán? ¿cómo llegaron esas armas y servidores ahí?

Capítulo 2                                                                                                               Capítulo 4

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