miércoles, 31 de octubre de 2012

Guerras Ofídeas, Sesión 8






  Tras la ejecución del clérigo hereje que había espetado en la cara del Cazador de Brujas Callidon que el Dios-Emperador le daba igual y se cagaba en él y en su presencia, el cuerpo fue retirado y toda la estancia acondicionada para el próximo oficio. Después, se retiró a sus aposentos. Las luces de todo el complejo empezaron a disminuir su intensidad, el ciclo nocturno estaba llegando y además de la disminución de la actividad en las calles y el aumento de la presencia de fuerzas de seguridad interna. Tanto Callidon, Escarlata como el resto de acólitos que no se encontraban de guardia en el Apotecarium, fueron hospedados en las habitaciones del claustro de la capilla, unas habitaciones austeras, pequeñas y sin acceso desde el exterior.
Mientras tanto, en la sala de vigilancia de Apotecarium, dos acólitos hacían vigilancia y en la sala de espera, Ignace y el arbites zeliano estaban durmiendo, pero con un oído más fino que los vigilantes ya que fueron ellos los que escucharon unos leves pasos y unos susurros que fueron traducidos como: “objetivo localizado, activar fase A”. Ambos se levantaron sigilosamente, empuñaron sus escopetas y con un movimiento rápido salieron al pasillo que comunicaba la sala de vigilancia con la de descanso y vieron dos sombras justo a punto de asaltar la sala de vigilancia. Los acólitos fueron más rápidos y sembraron todo el espacio de postas de escopeta. Fue una masacre. Los dos hombres cayeron muertos al instante y desmembrados, con sus órganos internos y sangre esparcidos por todo el ya no blanco inmaculado pasillo. Con un rápido movimiento por parte del arbites, descubrieron las caras de los asaltantes… y se quedó completamente parlizado. Eran dos arbites de la superficie y uno de ellos era su antiguo sargento. Revisó rápidamente el cinturón que llevaba y encontró una miniplaca de datos y otro objeto que guardó. Mientras tanto Ignace entraba en la sala de vigilancia para ver si sus compañeros estaban bien y sobretodo si Tytus seguía con vida. Todo estaba correcto. En poco tiempo llegó la Seguridad Interna del Complejo y despacharon el problema como una violación de perímetro que reportaron a la Guardia Imperial, pero los acólitos no estaban nada tranquilos.

  En ese mismo instante, en la habitación donde estaba durmiendo Escarlata, una rejilla de ventilación se movió lo suficiente como para facilitar el paso de un cuerpo reptiloide, con seis patas, piel muy oscura y cabeza en forma de flecha. Olisqueó el ambiente durante unos segundos y descendió por la pared vertical rápida y sigilosamente hacia la cama… se acercó a la cabezera de la cama y lanzó un vertiginoso lance a la altura de la yugular y se fue tan sigilosamente como había entrado. Unos ojos negros, enmarcados con unas finas cejas pelirrojas observaba desde el otro extremo de la habitación toda la escena. Un breve pero intenso rictus de satisfacción se dibujó en su boca.

  Callidon, tras el día tan intenso había decidido pasar parte de la noche en el coro de la Capilla. Se equipó con su armadura y con las pistolas bolter y se dispuso a orar y a vigilar la entrada al edificio. Su idea inicial era simplemente orar, pero algo le dijo que debía estar alerta. Apoyado en la barandilla del coro y con la atención completamente puesta en la puerta, consiguió ver por el rabillo del ojo y solo por un segundo cómo una cabeza de reptil oscuro con forma de flecha mordía su armadura a la altura del codo. El salto que dio para apartarse de la alimaña fue casi tan veloz como el ataque. Callidon entró en modo de combate y buscó el objetivo. Lo detectó escabulléndose por las sombras del coro y disparó sus armas. Cuando la adrenalina desapareció de su torrente sanguíneo, vio lo que había generado y fue que disparó sus pistolas bolter contra el suelo de madera y generó un boquete en el suelo. Al momento llegó un breve comunicado en código Azquena, el código de la célula, donde Ignace informaba del ataque y al momento una señal corta de Escarlata confirmando su situación de acólito activo. Las órdenes fueron claras: Comenzar el día siguiente en alerta, dar la misa comprometida y mientras está ofreciéndose el oficio, sacar a Tytus del Apotecarium y salir a la superficie.



  Y la mañana siguiente llegó. Callidon tuvo el tiempo suficiente como para acordar y corroborar la “muerte” de Escarlata. No tenían tiempo de presentar un cuerpo femenino a la muchedumbre así que en el oficio se expresaba la muerte de Escarlata y se había pedido la presencia de un féretro cerrado. Los trabajadores y cargos políticos distinguidos del subsector se presentaron en la Capilla, Callidon se vistió con su toga blanca de celebraciones importantes y se preparó todo su equipo en una mochila de combate, disimulada cerca del altar, con sus armas y armadura. Escarlata, con su sintepiel estaba apostada en una parte oscura del coro controlando a todos los asistentes con pictocaptadores de alta resolución. Coordanadamente los vigilantes del cuerpo de Tytus estaban buscando la forma de acceder a la sala estanca. Estaban revisando el cristal, viendo que era un cristal blindado de doble capa sílice-pastiacero con micromalla traslúcida de ferroacero. Un estudio con mas detenimiento de la sala, confirmó que era completamente estanca, sin puertas. El cuerpo de Tytus se encontraba en una camilla y conectado a varias serbomáquinas con autoinyectores y litomonitores de seguimiento. Mientras se encontraban en los primeros pasos de “cómo narices vamos a entrar ahí”, del suelo se abrió una trampilla y un servidor médico con varios inyectores preparados para ser puestos en el cuerpo de Tytus, se activó y desplegó los inyectores y empezó a trabajar. Los Acólitos, sospechando un posible intento de asesinato comenzaron a “castigar” el cristal. Consiguieron hacer un agujero lo suficientemente grande como para introducir una escopeta y disparar al servidor. Tuvieron la puntería necesaria como para no impactar al pobre Tytus pero no fueron lo suficientemente rápidos como para evitar que inyectase todas las sustancias que tenía preparadas. La violación de la cuarentena dio lugar a la activación de una alarma.

  El oficio se dio sin problemas, la primera parte fue una serie de admoniciones y oraciones dando gracias al Dios-Emperador y pidiendo su protección para todos sus hijos y recordando a todos los caídos en esta santa lucha, como le ha ocurrido a Escarlata. La segunda parte del oficio fue un exacerbado y pasional discurso contra la Herejía y el precio pagado por el antiguo párroco. Este discurso inflamó el celo por la protección de la humanidad frente a las brujas y herejes y los escuchantes salieron de la capilla dispuestos a desenmascarar la herejía allá donde se escondiese. Nada mas salir y mientras Callidon recibía por microvox la información de Escarlata, oyó un tumulto y unos gritos. Al ser el dialecto muy diferente, solo entendía la palabra Herejía. Salió fuera con una pistola bolter y su espada-sierra esperando encontrar alguno de los posibles oponentes que quieren eliminarlos pero lo que vio fue a una turba de obreros, administradores, seguridad que se acercaba a donde estaba con una persona atrapada. Estaba completamente ensangrentada y con las ropas desgarradas. Parecía haber sido linchada y en su rostro amoratado e hinchado se podía intuir una expresión de tremendo pavor. La granuja se encontraba en todo momento al lado de Callidon como traductora y le informó que ese grupo de gente decía traerle al Cazador de Brujas una hereje para que la ejecutara. Callidon no se creía lo que estaba ocurriendo, bajó las armas y se encontró al momento rodeado de la turba chillando y pidiendo sangre. Meditó la situación, intentó razonar con la gente pidiendo tiempo para investigar el caso pero obtuvo como respuesta el aumento del griterío y que al pobre desdichado le golpeasen dos veces mas. Al final gritó “EJECUCIÓN POR HEREJE” y golpeó con la espada sierra buscando una muerte rápida del pobre desdichado. Pero algo en el lugar hizo que la espada cercenase el brazo de uno de las personas que la inmovilizaban soltando un chorro de sangre y convirtiendo la toga de Callidon en un paño rojo. La gente se calló de golpe porque no entendía nada… eso hizo darse cuenta a Callidon y al resto del grupo que estaban en un lío mayor porque a lo lejos se oían más disturbrios y gritos de herejía. Por encima de las cabezas consiguió ver a otro grupo de exaltados que le traían a otros dos desdichados. La gente que el rodeaba esperaba una explicación de lo ocurrido. Señaló con la espada-sierra al amputado que se desanagraba en el suelo y gritó “HEREJE”. La gente le coreó y volvieron a agarrar al primer desdichado para que fuese ejecutado mientras el segundo era pateado. Fue ejecutado. Y tras este, hubo otros cuatro más antes de poder salir de esa locura nombrando a un hombre que estaba allí como el encargado de la purga por parte de la Eclesiarquia.

  Después de un tiempo, el grupo se re-encontró en el perímetro guardado por la Guardia Imperial. Había muy malas noticias. La revuelta y la purga se había extendido por todo el subsuelo del planeta, había focos por todos los lados y lo pero de todo era que los rebeldes de la superficie habían conseguido entrar.
Hubo muchas bajas, la G.I fue casi exterminada, las fuerzas de seguridad interna fueron reducidas a cenizas. El Comisario fue encontrado asesinado en su despacho, el Gobernante destripado y el Astrópara desaparecido.



  Todos los Acólitos y los restos de los Arbites y G.I fueron evacuados hacia las naves del bloqueo y la propia de los Acólitos. Justo antes de marcharse, en el caos generado por la falta de un Mando ya que el gobernador ostentaba el título de Comandante en jefe de la flota, todas las miradas se volvieron hacia Callidon, el cual ordenó un bombardeo orbital sobre la base de la G.I localizada en la bahía del mar alcohólico para evitar que escapase nadie. Se hizo y el resultado fue dos olas de fuego verde y azul que recorrieron todo el planeta, naciendo desde la base incendiada. Esto generó tal cantidad de gases y vapor de agua que Zel Tertius se sumergió en un invierno nuclear.

¿Qué ha pasado en el planeta? ¿se ha inutilizado la red de abastecimiento alimenticio a todas las fuerzas de la Guardia Imperial del Segmentum Obscurus, Segmentun donde se encuentra el Ojo del Caos?, ¿Cómo pudo darse una revuelta tan rápidamente y tan organizada?

Capítulo 7-2                                                                                                            Capítulo 9


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