jueves, 20 de noviembre de 2014

Desafío de los 30 Días: Día 20

Buenas,

Desafío desglosado
Día 20: ¿Recuerdas aquel momento en el que se lió pardísima en una partida? ¿Qué pasó?

   Para ser completamente sincero, no recuerdo ninguna partida en la que se liase parda fuera de la partida en si, lo que si recuerdo es varias partidas donde se dieron situaciones parecidas a buenas liadas. Voy a contar una como jugador y otra como director de juego.

   Como jugador fue en una campaña de Ravenloft en D&D3.5, se que es una de las que están publicadas pero no se cual es exactamente, lo que si se es que llegamos al monstruo final de campaña... en una isla, un brujo de un poder muy fuerte. Se nos metió en la cabeza liarnos a mamporros con el antes de ver otra opción y todo terminó en un TPK. Pero ¿cómo llegamos a ese TPK? después de darse varias bajas, uno de los Pjs era un hechicero poderosete y se le ocurrió lanzar un conjuro, que ahora no me acuerdo como se llamaba creo que esfera de aniquilación, para intentar atacar al brujo. El tiro nos salió por la culata porque el brujo le arrebató el control del vórtice tipo agujero negro y nos lo lanzó contra nosotros. Pues no se le ocurre mejor cosa al pícaro que lanzar dentro de ese vórtice una mochila mágica, de estas sin fondo, que la descripción dice que son como un acceso a una realidad diferente (o algo así). Bueno, pues con esto conseguimos que ese vórtice implosionara, eliminara al brujo, nuestro barco, la isla y a nosotros y se quedara danzando y creciendo por los mares del norte de Ravenloft, por si ese plano no tuviese suficientes peligros sueltos.

   Como director, la que se lió bien parda fue una forma poco meditada de aplastar una rebelión de un culto al Caos en un planeta con un océano formado por una gran proporción de hidrocarburos y agua. Pasó en una de las aventuras de la Campaña Guerras ofídeas de Dark Heresy que estoy dirigiendo. En la parte final de la sesión, los acólitos pudieron salir del planeta y llegar a una de las naves de Guerra de la Flota Imperial del Sector Calixis. El planeta tenía solo un aeropuerto diseñado para albergar y controlar todo el tráfico aéreo y también espacial de lanzaderas y naves de carga trans-atmosféricas y se encontraba en el único océano que existe. Un detalle importante es que el 85 % de la tierra del planeta se encontraba bajo ese inmenso océano. Pues la idea del acólito jefe (ahora inquisidor) fue sencilla: "para evitar que los insurrectos se escapen, volamos el aeropuerto y después ya se actuará con la GI". Y ordenó un bombardeo orbital sobre el aeropuerto. Bueno... los bombardeos orbitales, por muy quirúrgicos que sean, dan en el objetivo y en sus alrededores, con lo que provocaron una reacción en cadena en ese océano y se incendió y quemó, provocando así la muerte de todos los que estaban en superficie y bajo tierra por la eliminación del oxígeno en el ambiente y por los gases generados. Vamos, un Exterminatus en toda reglas sin proponérselo.

Y esto es todo, hasta mañana...

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